
Los tienen fritos a requisitorias del producto con sanciones de 160 euros para recuperar la mercancia y los llamados "manteros" se las ingenian para seguir ofertando sus productos pero, ahora con un pequeño mostrador. El presunto cliente se interesa y aparece el vendedor que está vigilando la venta y la llegada de los agentes. Si la venta se produce son 10 euros y si aparecen los agentes, con el mostrador a cuestas a correr otra milla.-
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