


Bomberos y policia Nacional acudieron a Padre Esplá ante la alarma de los vecinos en la creencia que eran llantos de un menor. Nada más lejos porque, dos cabras estaban listas y agonizantes para el sacrificio. Intenté hacer las fotos pero, la paliza la recibí yo ante la impasibilidad de los agentes ¡¡ Increible!! Ellos y sus creencias que pierden el alma y yo casi pierdo la cara.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario